Salsa de “tomate”

02 Jan 2020 sin comentarios Andrea Guijarro Categories Pastas
Soy de las personas que piensa que no hay que esperar al 1 de Enero para comenzar a crear nuestros hábitos que tanto hemos querido, más que nada porque luego no empiezas ese mismo día y ya está tu cabecita diciéndote que no has empezado con buen pie, por lo que comienza la desmotivación con tu lista de deseos que habías preparado durante un mes entero o inclusive más tiempo. Te sugiero que si lo sientes ahora, que lo hagas YA. No te esperes a nada ni a nadie para comenzar con lo que más quieres porque el tiempo es limitado y si aplazamos las cosas para más adelante, nos perdemos todo ese tiempo pensando en esa fecha en vez de disfrutar ese instante presente. Por lo que si te llega la inspiración de querer evolucionar o realizar alguna cosita un domingo por la tarde, tírate a la piscina en ese momento porque siempre estará llena. La sensación que tienes después la comparo con la ducha que te das después de haber hecho un ejercicio intenso durante una hora. ¡Te invito a que la experimentes!


 Ya sabéis que soy una amante de las salsas, sobre todo, para las pastas. En este caso, yo reduzco al máximo las verduras solanáceas desde hace más de 3 años y la verdad que noté mucho la diferencia en mis digestiones y sobre todo, se me fueron todas las inflamaciones estomacales. Pero eso no quita que se pueda seguir disfrutando de la famosa salsa de tomate, porque aunque no lleve nada de tomate sabe mucho. Te aseguro que no estoy loca y además, puedes incorporarla en los macarrones, en las lasañas, en las empanadas, en los patés.. Donde tu quieras, que te quedará la receta de 10.



Así que hoy tienes la receta de la salsa de “tomate” que se nos olvidó echarlo, pero lo salvamos porque sabe a tomate 🙂

Ingredientes:

2 zanahorias

1 cebolla

1 trocito de remolacha cruda

2 cucharadas de pasta umeboshi

Sal marina

Preparación:

  1. Sofreír con aceite de oliva y sal marina las zanahorias y la cebolla cortadas en cubos durante 10 minutos.
  2. Añadir un fondo de agua. Tapar y dejar cocinar 10 minutos más.
  3. Triturar todos los ingredientes junto con el agua sobrante del sofrito.
  4. Incorporar más agua si fuera necesario hasta conseguir una salsa cremosa y unificada. Probar de sabor para saber si es necesario añadir más sal marina.

¡Ya me cuentas qué tal te ha salido!